miércoles, 17 de agosto de 2011

Hace tiempo que te busco y no te encuentro.

Miro tu foto que está detrás de la puerta. Asumo que ya no estás mientras perfumo mi habitación con esa colonia que me regalaron para mi cumpleaños. Maldito olor a viejo. Me recojo el pelo en una especie de moño mal hecho. Mi camiseta de las Reliquias de la Muerte espera ansiosa la ocasión de lucirse ante el 'variado' público que frecuenta mi habitación. Querida, creo que lucirás mejor guardada en el armario.
Mi mirada se vuelve a posar [in]voluntariamente en la foto que no me quita el ojo de encima.
 En realidad me tortura. Pero me desisto a quitarla.
Maldita monotonía. Ojalá vinieras a romperla. 
Realmente cualquiera que viniese estaría bien.
 No me creo capaz de quitar la foto y deshacerme de esa manera tan fría de tantos viernes ansiados y de tantas tardes fugaces en tu habitación. Esa fragilidad mía,debería irse.

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